domingo, 26 de enero de 2014

Volver

He vuelto. Se me había olvidado escribir, hoy, vuelvo a ser yo. Hoy, vuelvo porque quiero encontrarme.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El río de la vida

A veces de un dia para otro, sin apenas darte cuenta, ya has roto el cascarón.
Y estas ahí fuera, entre tanta luz y tantos peligros, que un escalofrio de emociones recorre cada atomo de tu cuerpo.

Atomo a atomo te introduces en ese desconocido río llamado vida, y te vas empapando de sus aguas, a veces frías, a veces calientes, con burbujas, placenteras, apaciguadoras, aguas que te arrastran, que te hacen salir a flote, te mecen y te carician o te lanzan hacia las piedras de tus miedos.

Hay gotas que simplemente pasan, hay gotas que te mojan, se adhieren, hay gotas que bebes, gotas que se quedan adheridas en lo más hondo de tu ser, gotas como; madre, Cleo, luz de mañana, chocolate, viento, tú, el chico de la panaderia, la niña que llora, árbol viejo torcido, lluvia de verano, olor de pan recien hecho, tus dedos en mi espalda, aquella lágrima, la sonrisa de Marina o gato tuerto.

Cada corriente es un camino, cada camino es desconocido. Solo hay que dejarse llevar, es en valde luchar, solo podemos deambular de corriente en corriente, de experiencia en experiencia, del columpio al tobogan, de la escuela al instituto, de Mateo a Gabriel, de Bilbao a Copenhage, del cine a casa, de tu casa a la mia, de la risa al llanto, del placer a la locura y de ahí a la cordura…

Todo fluye a nuestro alrededor, todo nos empapa,es inevitable. Hay aguas subterraneas que recorren nuestra faringe, ahorta e intestinos. Hay aguas superficiales que peinan nuestro cabello, acarician nuestro cuello, desgarran el vientre y rozan el dedo gordo de tú pie.

Y mientras todo fluye, solo queda lo que guardamos dentro de nosotros, lo que de verdad somos, la esencia. Y esas minúsculas y escasas gotas, que lográn llegar a ese pequeño planeta llamado corazón.

jueves, 21 de octubre de 2010

Del sufrimiento (o no) de vivir


Si nos basamos en que todo ocurre por algo…¿por qué sufrir?
Es decir, si las circunstancias son parte del camino, y el camino esta determinado, ¿para que nos empeñaremos en evitar lo inevitable?
Un hecho lleva a otro, y no hay presente sin historia.
Distintas maneras de decir lo mismo.
¿Porque concevimos el sufrimiento como algo negativo?
Es decir…todo depende del punto de vista. Si tu ves que tu misión en la vida es estar en un estado continuo de felicidad, obviamente no veras el sufrir como algo positivo. No obstante si ves el sufrimiento como parte del camino a la felicidad, o si lo ves como parte del puzzle de la vida en el que no hay blanco sin negro…¿acaso no será un capítulo más a pasar?

Por ejemplo, si siempre comes platos establecidos dentro de tus gustos, y pruebas otro nuevo puede que no sea de tu agrado, pero…¿significa eso acaso, que ese plato no es bueno?
Otro ejemplo basandonos en las comparaciones, si tienes un amante con el cual crees que tu vida sexual es satisfactoria, pero no obstante más adelante te encuentras con otro, y en comparación tu anterior vida sexual te resulta decepcionante.Puede que sin esa experiencia anterior el de ahora no te resultaria tan maravillosa.

Las decisiones, los momentos,las personas, los sentimientos, el entorno, todo cuenta, y si todo cuenta no hay planes que valgan, las cosas fluyen…y se derraman. Y tal vez si no nos cayeramos contra el suelo no levantariamos la cabeza hacia el cielo.
El sufrimiento nos muestra el camino, nos enseña la luz y nos pone en pie, dejemos de engañarnos, no hay felicidades absolutas, solo la aceptación de la vida tal y como es, con sus claros y oscuros nos podrá aportar un estado de conformidad con las circunstancias avenidas, de tal forma que lo negativo tenga algo de positivo, y viceversa, pues la felicidad continua es ingenua, y no ayuda en el avance personal, necesario en toda vida con un fin.

No obstante, con eso no quiero decir que nos tengamos que quedarnos en el sofa, sentados sin hacer nada respecto a lo que nos parezca justo, no nos guste o alegre.Pero si que hay casos en los que un cambio de mirada, de punto de vista, ayuda a verlo todo con mayor claridad, a no cegarse y encerrarse en el sufrir y a seguir adelante.

martes, 4 de mayo de 2010

He perdido el Norte


Vuelan grises entre las hojas ya esmeralda, bandadas de cuervos rompen en fragmentos mis ojos, ahora ausentes, antes lejanos. Frio, mi cuerpo indefenso entre amapolas.

Luces ocre, calor, caricias de seda entre poemas raídos, encajados en el tiempo, violines…Vivaldi, sí, siempre Vivaldi.

A tu rosa se le cayeron las hojas ya de esperar una lágrima de tu oceano, antes en tormenta, ahora ausente. Destellos, luz blanca, me duelen los ojos.

Dibujo mapas en el gotelé de nuestra balsa, para encontrar una isla que me salve de tu naufragio. La brújula marca el Norte,y yo quiero tu Sur. No sirve, ya nada vale, son las doce.

Silencio, mi corazón decidio no torturarme, voy a la deriva en el tiempo. Antes insuficiente, ahora infinito. Y ese espejo, ese espejo ya no tiene mirada, se fue, se perdió, contigo, con mi corazón y nuestro naufragio, a buscar un horizonte, al Sur, siempre, de tu oceano.

sábado, 1 de mayo de 2010

Aicha


Ella nunca fue la más guapa del Haren.
No tenia las manos suaves, tenia los dedos asperos de una campesina de las inhospitas tierras de las llanuras del Norte.
Sus ojos carecian de un brillo especial, un tono castaño sin mayores matices.
La nariz no era ni como el pico del aguila que tantas veces vio sobrebolar las montañas, y tampoco se parecia a los botones dorados que cosía en las camisas de seda del jeque.
El pelo, aunque rojizo, no destacaba entre las treinta y dos cabezas de sus compañeras.

Pero, Aicha cantaba. Como los angeles, con la alegria de los canarios de los señores del sur y la fuerza de los esclavos norteños.

Y cuando Aicha cantaba, el mundo callaba. Hasta la más bella sirena silenciaba su canto con tal de escuchar esa voz de miel, canela y fresas.

Entonces…
Su rostro se iluminaba, reflejando cada rayo de luz, cada color en cada uno de los escondites de su cuerpo, y del alma pura.
Sus ojos adquirian un extraño brillo, cuya miraba confundia los sentidos y causaba una extraña sensación de miedo, asombro y enamoramiento.
Su nariz, antes insignificante resultaba ahora majestuosa, erigiendose orgullosa en el centro de aquella hermosa visión.
Su pelo rojizo volaba al compas de sus canciones, suavizando cada palabra, matizando cada pausa.

Por ello la quiso el Jeque, por eso la querian todos. Todos excepto él. Ese desconocido, que Aicha bien sabía que algún día llegaría, ese amor que descubriría, sin oir una sola nota de su voca, la luz arrolladora que emanaba su alma.

miércoles, 21 de abril de 2010

Demasiada luz, para un día tan oscuro


Demasiada luz, para un dia tan oscuro.

Cuestión dificil, la de la luz, ¿pues acaso no puede un único minusculo rayo de luz romper la inmensidad de la oscuridad?

La luz penetra la oscuridad, cual pajaro el cielo azul, o amapola el trigal.

Quebrantando esa tenebrosa paz, rompiendo el implacable yugo de la seguridad de la tristeza arraigada en el poso de nuestras almas.

Demasiada luz,para un día tan oscuro.

¿Acaso no duele abrir los ojos al mundo en un dia soleado, tras salir del caparazon?

Hay días, momentos, segundos, instantes, años y estaciones para la luz.

Asimismo, hay días, momentos, segundos, instantes años y estaciones para la oscuridad.

Y cuando de un día oscuro se trate, la luz duele, duele como la caricia de una medusa, el roce de una ortiga o el beso de un amor no correspondido, falso y vacío. Penetra, perdura.

Demasiada luz, para un día tan oscuro.

Quien fuese tortuga, caracol o cangrejo ermitaño, para huir, esconderse de la luz.

Pues amigos, hay luces y luces, y aunque te escondas bajo las sabanas, en el armario o debajo de la cama, siempre habrá un minusculo rayo de luz rompiendo el tranquilo horizonte infinito de tu oscuridad.



P.D: Hoy no me gustan los arcoiris.

lunes, 25 de enero de 2010

Llueve en el desierto




Mis ojos se llenan de lágrimas cada vez que lo pienso, el corazón me pesa y la ira corre por mis venas.

Cada vez que un trozo de selva es salpicada de oro negro, cada vez que uno de sus habitantes muera, derramaré una lágrima.
La mirada del gorila asustado, su robusta mano separada del brazo…cada vez que lo hagais, derramaré una lágrima.
Cada vez que vea a una señora con un abrigo lleno de porques derramaré una lágrima.
Por cada minuto en el que un niño muere de hambre mientras otro tira su comida porque “no quiero espinacas quiero macarrones”, derramaré una lágrima.
Cada vez que un heroe de la nación viole a un alma inocente derramaré una lágrima.
Por cada cheque que reciba el señor gordo de bigote a costa del último aliento de un buen hombre, derramaré una lágrima.
Por cada tiro de cazador y pajaro tieso derramaré una lágrima.
Por cada llanto, grito, suspiro…de la madre tierra derramaré una lágrima.

Y de lágrimas mares, y de mares la muerte…nuestra muerte.